Cuentos

 LO MÁS RECIENTE:

A la española 

barPoco faltó para que el caso llegara a la policía. Los que nos negamos a denunciar, fue por lealtad a Alfredo. Quienes se empeñan en hacerlo desistieron cuando les demostramos que tenían más deseo de venganza que razón. Lo difícil será hallar otro sitio donde obtener tanto por tan poco «seguir leyendo»

De vuelta 

casa antigua del barrio santiagoDe nuevo voy hacia ellas; ya las puedo sentir: altas, arrogantes, se van alineando lentamente, como si se besaran; nada de encaramar bloques como ahora: crecieron piedra a piedra para ofrecer sus cornisas al sol; venciendo mi rígida educación, coloco las manos en forma de visera para acechar a gusto en la ventana de barrotes azules «seguir leyendo»

Al final de la vigilia 

castillo1Dispuesta a iniciar el ritual que creías desterrado de tu vida, hundes ávida la mano entre las piernas. Furiosa, te detienes: tus dedos no logran suplir la labor habitual del ausente «seguir leyendo»

Noche estelar 

table dance1Te encuentras justo enfrente: bella y oscura. Hasta hace un momento, camuflado entre los parroquianos, gozaba de la danza de tus caderas «seguir leyendo»

Hacer el bien 

Niño_Jesus_en_BelénSerá cosa de la edad, se le ha metido en la cabeza que si no hacemos algo por nuestros semejantes, si no sacrificamos nuestras comodidades, vamos a terminar ardiendo en el infierno «seguir leyendo»

Zona libre

cafetalesUna mujer de vestido rojo levanta el pulgar pidiendo aventón. Era peligroso detenerse en aquella desolada carretera; él lo sabía, pero prefiere arriesgarse antes que continuar el viaje cabeceando «seguir leyendo»

Autoservicio

walLa Cherokee está detenida a un costado de la vieja carretera que lleva al puerto. Es una vía poco transitada, perfecta para las intenciones que llevan. Ya de salida, a instancias del muchacho, el hombre se animó a comprar una botella de tequila barato y unos vasos desechables. El sabor terroso de la bebida ha invadido sus papilas y comienza a marearlo «seguir leyendo»

Cabriolas

pequeña lagartijaLe parecen repugnantes y sucios; dice que está cansada de limpiar las heces que dejan caer desde los abanicos de techo y de oírlos durante la madrugada. Es realmente tonta mi mujer; debería estar contenta: gracias a ellos no me he ido de la casa «seguir leyendo»

Convenios

san-francisco-1Stephen ha dejado una nota en el lobby del hotel avisando que vendrá a las siete. Laura me mira y, por la manera que aprieta los labios y levanta las cejas, intuyo lo que no se atreve a decirme. Entramos al ascensor en silencio. Una camarera negra con cofia nos acompaña. Huele mal, el hedor agrio de sus sobacos impregna el espacio. Aguanto la respiración «seguir leyendo»

Veneno de araña

texto-martin1Mi abuelo paterno, don Pepe Martín, que gran parte de su vida trabajó en la destilería de la Casa Luis Achurra, nunca leyó a Ernest Hemingway. Esta minucia no le impidió compartir con el escritor su desmedida afición por el ron, llegando a beber, al igual que el estadunidense, más de dos litros de “mata diablo” en una tarde «seguir leyendo»

El cielo perdido

playaIracema permaneció de pie unos segundos junto a la escalerilla del aeroplano, masajeándose las sienes, ajustándose los lentes oscuros en el calor de la tarde, sin aceptar la ayuda de su marido para descender «seguir leyendo»

Piso 17

wall_streetCon el primer, sorbo el capuchino que acaban de servirte se amarga en tu boca. Ricardo no te había ahorrado ningún dolor: —Acabo de verla salir del motel Venecia, iba con su jefe, en el Audi del tipo «seguir leyendo»

Día de feria

dia-feria-1Cuando sales del cine, el sol te pega de lleno en los ojos saturados de tres horas de matiné.  Después de todo, valió la pena, piensas mientras palpas en los bolsillos de tus pantalones cortos lo que resta del dinero que tomaste de la cartera de tu papá.  La tarde de domingo es tuya: habrás de gozarla plena «seguir leyendo»

El murmullo del frío

guarderia_abc3Aquí está otra vez el frío. Viene de mi interior, lo sé. Desde ese día no he vuelto a ser la misma, aun cuando en esta ciudad la temperatura sobrepase los cuarenta grados, esta hiriente sensación no me abandona, me recorre el cuerpo, se adentra en mi torrente sanguíneo y, aunque han pasado dos años, me obliga a recordar a diario los hechos, a rememorar  la mañana, la mala hora en que te dejé en aquella trampa «seguir leyendo»

Memorial de la danza del vientre o breve repaso de lo bailado

travoltaDice Norman Mailer que los tipos duros no bailan. Quizá no he de serlo tanto, porque desde que tengo uso de razón, recuerdo haber tenido debilidad por mover el cuerpo al compás de la música «seguir leyendo»

Cabeza de tortuga

tortuga_en_la_miraDesde aquí alcanzo a escuchar a las palomas que revolotean en su patio. Como cada domingo aguardo su señal. Tuve que correr hacia la puerta y salir de inmediato, abandonando sobre el piano, los merengues que, el capricho de Obdulia embarazada, me hizo comprar «seguir leyendo»

Se renta

casa—Quiere firmar el martes. La gringa se enamoró de la casa pero exige un clóset vestidor en la recámara. Llamé a una arquitecta… amiga mía… en una hora irá a verte «seguir leyendo»

La llamada del abismo

casinoSólo había transcurrido un mes desde que lo contrataron cuando recibió la noticia:- La cosa anda mal, no puedo darme el lujo de pagar un administrador. Mañana es tu último día. Espero que entiendas «seguir leyendo»

La elección de Lucía

maciel-y-juan-pablo-ii-en-1979Ahora que los Legionarios de Cristo han pronunciado un mea culpa público por causa de la triple vida de su siniestro líder y fundador, me gustaría toparme con mi escuálida amiga Lucía Gómez, quien los defendía con tanta vehemencia «seguir leyendo»

Salón Bach

GutyC1¿En qué momento el cantaor y los Peláez se agregaron a la fiesta del yucateco?  Roberto Miranda no lo sabe con exactitud. De lo que sí está  seguro es que habían bebido demasiado cuando, al entrar a servir la botella de Martell, los descubrió formando parte de una extraña escena en aquel reservado donde la bohemia solía prolongarse hasta la madrugada: dos hombres, recogidas las mangas, se enfrentaban a las vencidas; esos que ahora comparten el suelo rojo del Salón Bach, en Madero 32 «seguir leyendo»

Los fines de semana

arlequin-fotografo-monterrosa-DSC_8238De esa noche recuerdo, sobre todo, la sonrisa del arlequín.Cada cierto tiempo doña Evelyn renovaba el decorado de la casa de campo y en esa ocasión, por tratarse de la época de carnaval, decidió que al cuarto de visitas le vendría bien aquella figura de cerámica cuyas pupilas resplandecían en la oscuridad «seguir leyendo»

Abismos

mexicana-anciana-más-grandeNadie podrá decirle que no estuvo al pendiente de la salud de su madre. Ahora mismo prepara los ingredientes para la papilla del almuerzo: carne limpia de puerco sazonada con hojas de orégano, verduras cocidas al vapor, un diente de ajo, pimienta y aceite de oliva; bien licuado, como le ordenó el geriatra «seguir leyendo»

Domingo

pareja fastidiadaPor el ardor que sintió en las mejillas supuso que tendría un poco de fiebre. Distinguió en la penumbra los hombros llovidos de lunares de su mujer y se llenó de tristeza: lucía tan hermosa en la placidez del sueño que tuvo la seguridad de que cualquier hombre sería capaz de amarla. Con cuidado, se puso de pie y fue hasta el baño con la esperanza de encontrar, detrás del espejo, el frasco de las aspirinas importadas. Estaba de suerte, así que ingirió dos píldoras de un solo golpe. Luego se entretuvo buscando una revista de la canasta de mimbre y se sentó en el inodoro «seguir leyendo»

Helena o la Anunciación

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAntes de Helena odiabas el piano. Había que estar en punto de las siete de la tarde, cada último viernes de mes, con el pelo arreglado, el vestido vaporoso y las zapatillas bien lustradas, en las tertulias musicales. El piano era una tradición en la familia. Tu abuela llegó a ejecutar con éxito en un teatro de la capital a Brahams cuando éste aún no era conocido en la provincia. De ello daba cuenta el programa de mano, un pedazo rectangular de papel brilloso, elegantemente impreso, que adornaba una de las paredes de la sala de música «seguir leyendo»

Todas las tardes

gorda boteroA las dos de la tarde, cuando el calor obliga a todo el pueblo a refugiarse en la siesta y hasta los perros de la calle buscan el cobijo de los corredores del palacio municipal, Catalina Salum aprovecha para cerrar durante una hora las puertas de El cuerno de la abundancia y solazarse con su juego preferido «seguir leyendo»

La fiesta, a tres años de distancia

Con Oscar Sauri, Rafael Ramírez Heredia y Roberto AzcorraLo sé de cierto, porque lo viví, que esa larguísima tarde luminosa de febrero, en medio de la resolana de aquellas horas, bajó  el Faraón.–Qué sean limpias, pero no tan pulcras como para que nos detengan las ansias –había dicho el maestro, cuando habló desde la capital para involucrarme en su plan, porque en su próxima visita a Mérida dijo le gustaría explorar un vía crucis gozoso que incluyera las cantinas más tradicionales de la ciudad «seguir leyendo»

Donde camina la nostalgia

la_casa_de_las_ventanasSiempre me pareció que esa era la cuadra más larga del barrio. Uno pasaba primero el bar de la esquina, luego el local de baile, enseguida unas viejas casonas color pastel de techos altos, hasta toparse con la figura de la anciana.  Había que aminorar el paso, pues su equipaje acaparaba casi todo el espacio reservado para andar «seguir leyendo»

El ornitólogo

ave muertaEra una sombra refulgente sobre la arena humedecida; el hombre detuvo sus pasos y se agachó para observar de cerca: se fijó en el brillo del plumaje, en los pequeños espolones de las patas y, sobre todo, en el afilado pico que lo remitió al de los cuervos dentirrostros. Las manchas de sangre le hicieron pensar que la criatura estaba muerta «seguir leyendo»

Saldos

un-hombre-fumando-un-cigarro_1920x1200_372Lo valía, claro que lo valía. Bastaba ver el departamento, abandonado, con la  computadora siempre encendida. Cuatro meses habían transcurrido desde la tarde del rompimiento y, salvo por algún telefonema para acordar trámites legales, no volvieron a encontrarse. Tenía que recuperarla «seguir leyendo»

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